Antes del DILUVIO

Ahorro: productos privados

Herramientas de ahorro privado a largo plazo en España.

 

En primer lugar, una parte modesta de la población de empleados está cubierta con planes de pensiones de empresa (“planes de Empleo”).   Los instrumentos más populares de ahorro son, sin embargo, puramente individuales. Las figuras favorecidas fiscalmente son:

  • PPI: Planes de Pensiones Individuales
  • PPA: Planes de previsión asegurados
  • PIAS: Planes individuales de ahorro sistemático.
  • Planes de ahorro 5: (Seguros individuales de vida a largo plazo o cuentas individuales de ahorro a largo plazo)

Aparte, los ahorradores pueden utilizar una gran variedad de productos de ahorro “estándar” (no diseñados específicamente para el ahorro de jubilación), como son los fondos de inversión, fondos cotizados, productos estructurados y una variedad de productos de seguro-ahorro (rentas diferidas, rentas garantizadas con participación de beneficios, Unit links …)

Finalmente, en la fase de reparto (poco desarrollada por el momento en España), destacan las rentas vitalicias ofrecidas por las aseguradoras y los fondos con un perfil  programado de gasto con la edad.

 Evaluación Crítica de las herramientas de ahorro

 

¿Tenemos los productos que necesitamos para preparar nuestra jubilación?

Básicamente se ofrecen dos perfiles de productos: (i)  fondos garantizados (gestionados por la institución oferente) y (ii) productos en que el ahorrador se autoselecciona conforme a ciertos umbrales en la composición renta fija/renta variable de los subyacentes, delegando el resto de decisiones en la gestora y soportando todo el riesgo resultante.

Esta situación no es satisfactoria: (i) es “self-defeating”, ya que los resultados obtenidos apenas baten a la inflación (after tax). Es preciso asumir riesgo (controladamente) para acumular a largo plazo. (ii)  exige demasiado del usuario: no se le prepara para las decisiones que tiene que tomar, y se le hace sufrir el riesgo resultante (de su decisión y de los errores de la gestora).

La verdad es que no conozco ninguna evaluación sistemática del comportamiento de estos productos durante los últimos años.  Aún así, me atrevo a anticipar algunos comentarios:

  • En España cometemos el error fundamental de resumir el comportamiento del producto en su rentabilidad. Ésta es la información que proporciona de modo sistemático la Dirección General del Seguro y Fondos de Pensiones (LINK) (y también la información que usa el estudio más conocido sobre planes de pensiones en España) (LINK) Esta información es insuficiente. Necesitamos conocer la relación rentabilidad/riesgo relevante.
  • El riesgo relevante para un ahorrador de largo plazo es diferente al que sufre un ahorrador a corto. Este es un aspecto complicado de abordar (y muy importante): el riesgo real no es la volatilidad, el VAR, o el “maximum drawdown”  ANUAL de un producto; ni siquiera lo son las medidas anteriores aplicadas al patrimonio acumulado a la jubilación. El riesgo hay que medirlo por la volatilidad del flujo de consumo real que se genera tras la jubilación (incluido el riesgo de sobrevivir al ahorro acumulado). Link to Merton
  • Las comisiones son muy elevadas
  • Los productos son opacos y es muy difícil determinar si el trato recibido es “razonable”.
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